¿Cuál la razón por la que querer y disfrutar de la pérdida de tiempo que es escribir y escribir?
Cada vez que escribimos creamos, damos una forma, inventamos algo. Sea lo que sea y como sea. Obviamente la forma, el método, la fama y el peso que tenga luego lo que hagamos podrá crearnos una especie de idea del valor de nuestro "arte" de nuestro "producto".
¿Por qué escribir? Una pregunta que se puede rellenar con varias otras palabras y frases que dirigirían el asunto hacia algo más concreto.
Para mí la pregunta en este momento la podría rellenar con "...si todo el mundo escribe" o "...si nadie te entiende".
Escribo por que sí.
No hay razón alguna seria o poco seria por la que alguien quiera escribir. Claro que algo objetivamente cierto sí que existe: la expresión.
Cuando escribimos, al igual que cuando dibujamos o cantamos, lo seguro es que queremos expresarnos, queremos dejar marcado de alguna forma externa algo que tenemos en nuestro interior.
Algunos escriben por placer, dicen, otros por obligación. Mentira, todos escribimos por placer y cuando lo hacemos nos gusta, queremos hacerlo y cuanto más nos guste y más nos exprese mejor, considero yo, es el resultado.
Por el otro lado es útil pensar en el destinatario de lo que se escribe, ya que a la hora de exteriorizar una emoción, una idea, un pensamiento, un malestar de una forma u otra queremos, o no, "destinarlo" a alguien. Ese alguien puede ser uno mismo, no siempre tiene que ser una persona fuera de nuestro ser.
Pero no hay que olvidar que nuestro ser no sabemos si es único o si puede dividirse en varios seres... Cuando escribimos, por lo menos yo, (así que lo voy a pasar a la primera persona), entonces, cuando escribo me dirijo a alguien, sí, yo por lo menos pienso en que lo que intento expresar quiero deseo que alguien lo lea y lo entienda.
La mayoría de las veces, sin embargo, no sé a quién me dirijo o si realmente me dirijo a alguien o sólo a mí misma. Cuando releo de vez en cuando algunos textos pasados me imagino una persona que no sea yo intentando leerlo y comprenderlo, imposible. Nunca podrá sentir y entender lo que realmente quería decir en ese momento.
Por lo tanto cada vez que escribo, por lo menos yo, me dirijo a mí misma, es mi mente, es mi alma que intenta poner un orden y una forma visible lo que no puede aclarar en la niebla que se crea a diario.
Así como escribo es la forma con la que pienso, el vocabulario, las expresiones y las pequeñas manías, se notan, creo yo, también cuando lo lee una tercera persona (la primera soy yo y la segunda también a la hora de producir un texto).
Cuando escribo pienso. Cuando escribo dialogo. Cuando escribo tomo decisiones, por lo tanto por eso escribo.
Escribir no tiene una razón en concreta para mí, no tiene una forma ni un estilo concreto. Escribir para mí tiene sentido cuando se consigue trazar con letras los pensamientos.
Éstos pueden ser de naturaleza totalmente distinta y adoptar formas variadas, según yo es bonito y agradable la variedad, por lo menos así es como mi mente consigue respirar y seguir adelante.
¿Y por qué escribir? Para expresar.