Subías por mi piel, tu piel y la mía, eran una, eran dos, pero eran, sentían, besaban y lloraban.
Subías mientras mis lágrimas bajaban, ¿os encontrasteis?
Eran saladas, el mar en mis ojos se derretía mientras subías.
Pensaba, pensaba en...
El mar, gotas que lloran, ojos que sangran.
Pensaba en... ¿la niebla? En mis ojos y en mi piel, la tuya, tu piel.
Subía por tu espalda, sangraba, como las gotas del mar.
Lloraba, subías, suspiraba, subías, sangraba, subías, y no esperabas.
Caían, caían y chocaban contra tu piel, sangraba, pero no lo sentías,
caían y caían, chocaban contra tu piel, lágrimas, pero no lo sentías.
Os encontrasteis, pero no lo sentías, sangraste, pero no lo sentías, moriste, pero...
No lo sentí: lloraba.