Hablemos un momento, por favor.
Sigamos hablando, conversando, charlando, dialogando, discutiendo de todo tipo de temas. Pero no nos callemos, eso nunca, sigamos creando ideas, conceptos, opiniones que se distingan de las de los demás.
Creemos una personalidad, seamos originales, solo con hablar y discutir.
Pero eso no basta: escuchemos. Eso es importante.
No somos los únicos que sabemos hablar, no somos los únicos que sabemos dialogar, es cierto que pocos hoy en día saben hacerlo de forma decente, pero hay algunas, pocas, personas que vale la pena escuchar.
Aunque no hayan tenido la mejor formación, aunque no sean lo mejor preparados, aunque no sen sabios ni filósofos, y menos aún en algunos países, políticos.
Ser culto no quiere decir no se estúpido, o no saber lo que se dice.
Se pueden aprender miles y miles de textos, pero no aprender nada de ellos, no seguir lo que dicen. Los loros también saben "hablar", así lo llamamos, pero en realidad simplemente imitan los sonidos. Lo mismo ocurre con las personas, están los loros y los que tienen algo más de capacidad mental como para crear propias ideas y no repetir lo que no entienden.
Cualquier gran filósofo, artista, político, estudioso que se conozca seguramente apoyaría la idea de tener que dialogar, de discutir lo que se oye y aprender a cambiar también de idea cuando se ve que, la que teníamos, no era la correcta.
Hoy en día se suele ver mucho la televisión, se escucha la radio y ya en estos últimos años se utiliza el Internet. Desgraciadamente mucha gente sigue estos medios de comunicación como si fuesen la pura realidad, se creen todo lo que les digan y muestren solo porque se les presenta con un tono de falsa seriedad.
Las noticias no son las que deberían ser, manipuladas aunque sea de poco (pero que no es lo común), por los intereses de los que mandan y por lo tanto no les es útil mostrar toda la parte sucia de lo que ocurre en el mundo.
En Internet ya está ocurriendo lo mismo, los virus no mueren simplemente se adaptan al ambiente que va cambiando, lo mismo ocurre con la manipulación y los intereses. De la televisión y la radio, han pasado al Internet, más rápido y visitado por todos.
Hay que hablar, hay que escuchar y antes de nada siempre hay que dudar de todo lo que se nos diga, de todo.