Y los minutos latían,
mi corazón añoraba el tiempo pasado,
un suspiro, un recuerdo vibrante,
recorre mis pupilas, inevitable,
deseos de vivir
pasadas miradas y sonrisas.
Minutos interminables de lágrimas sinceras
sin instantes pausados, de serenidad.
Armonía infinita, eterna e inalcanzable,
vibración de palabras serenas,
un horizonte desesperado.