(Del pasado) una verdad
- enero 12, 2018
(escrito Abril del 2017 y dejado en el olvido)
Pues es lo que tiene viajar. Siempre mundos nuevos aparecen ante ti, personas se abren y experiencias florecen llenándote la mente y el cuerpo de nueva vitalidad, nueva energía y ganas de más.
Es preciosa la sensación de la gente que no te conoce y al no hacerlo, no tiene expectativas ni ideas erróneas de quien eres, se basan en lo que les muestras, te dejan abrirte y te dejan conocerles.
Al ser extraños hay mejor sensación en el primer encuentro, la sonrisa es directa y sincera ya que no hay obligación de interacción alguna si no se desea.
Las personas te hablan y te conocen sólo si realmente lo desean y por eso es mucho más agradable cualquier encuentro ya que es real y natural. Además en los países del norte, sobretodo, las personas no se abren tan fácilmente ni son tan calurosos como los del sur, provocando muchas veces malentendidos y sensaciones un poco desagradables hacia los que intentan relacionarse con ellos.
Pero ése es el detalle que les hace más interesantes cuando se interesan en conocerte y te hablan, sabes que lo hacen realmente, sino, no lo harían ni por obligación ni por falsedad. Y ¿qué puede ser más bonito que la sensación de alguien queriendo conocerte?
Actualización 12/01/18
Buen Año, feliz año lleno de momentos deseables y significativos para el resto de nuestras vidas, que no sean pasivos ni vacíos de "algo", sea bueno, sea malo, pero que sea.
Respecto a lo de arriba es cierto, confirmado tras un año de nuevas personas y encuentros sinceros, con gente conocida y un poco conocida. Ha sido un año precioso lleno de personas que me han aportado la confianza del extraño, a quien puedes abrirte mejor que a tu más conocido, cercano. Tras viajes y eventos interesantes basados en las relaciones humanas, he podido hablar y discutir sobre temas de todo tipo, humanos y que normalmente no se analizan con gente que no se interesa por ello.
He podido desbloquear mi parte más sociable y entender cómo poder ser humana con otros humanos que no sé nada más que su humanidad.
Ha sido provocador, incentivante e intenso, mucho pensamiento, mucho análisis y muchas pruebas psicológicas conmigo misma y con momentos de apertura sentimental con otras personas, viendo se era la mejor forma de interactuar y, tras testar, ver que lo era, aún no siendo la más fácil.
La sinceridad es la mejor forma de vivir, pero es difícil entenderla y expresarla, siempre nos escondemos, y escondemos al mundo, tras teorías o sentimientos, lágrimas o sonrisas, pero que son simples símbolos o capas que cubren algo mucho más sencillo, simple pero que nos cuesta tanto destapar y observar.
Poder respirar tranquilamente es más difícil que chillar mientras se llora o se ríe.
Decir "algo" es mucho más difícil que decir "tantas cosas que cubre probablemente, casi, más o menos, cerca de ese algo que podría ser ese algo u otro algo, pero lo menciono simplemente para crear un capa de palabras y pensamientos que sólo aportan peso y cansancio mental en vez de limitarse a desaparecer y dejar libre y visible el "algo" sustancial que toda esta frase sinsentido está cubriendo".
Este año hay que cambiar otras cosas, llamadas responsabilidades.