Mis palabras, tus yemas recorriendo mi piel. Cada latido de mi mente quiere sentir tus labios, mis párpados caen bajo el peso de tu mirada. Mis labios se revelan con una mueca de sinceridad. Un anhelo de tus huesos me recorre hasta las raices de mi ser.
Confesión escalofriante, dudosa sinceridad irradias y me iluminas con tu faz, con un destello de tus ojos. Silencio es mi respuesta, explosiones nucleares me invaden, una simple sonrisa agrieta mi rostro, delicada, discreta y decidida, dedicada a tus suspiros y ensoñaciones. Tu respirar rítmico y sereno descansa sobre mis latidos, ondea mi piel, una melodía dispuesta a la eternidad, por ti, por tu felicidad, por esa mirada tuya.